El día 22 de Mayo se conmemorara el 67 aniversario de la mayor fuga realizada en España y sin lugar a dudas una de las mayores fugas del mundo, en donde 795 hombres sin ayuda exterior y desesperados por el maltrato y el hambre lograron huir de una de las cárceles mas duras y tenebrosas impuestas por el franquismo, en busca de la anhelada libertad.
A pesar de que la frontera francesa se encontraba a menos de sesenta kilómetros, solamente tres lograron alcanzarla, los demás debido al desconocimiento del terreno y a su accidentada orografía descalzos la mayoría, extenuados, hambrientos y prácticamente desarmados, fueron fácilmente recapturados (584) y masacrados (208), por un ejercito de requetés, falangistas y
Guardia Civil perfectamente entrenado y armado.
A un lado de Pamplona se levanta el monte Ezcaba, mas conocido como San Cristóbal por una ermita erigida en su nombre en el lugar y ya desaparecida, la cima del monte esta coronada por un complejo de edificios militares, galerías superpuestas, fosos y patios, el cual fue construido en el reinado de Alfonso XII. El fuerte, que lleva el nombre de ese monarca, surgió al terminar la ultima guerra Carlista, para la defensa de la ciudad de Pamplona. Desgraciadamente lo que debió ser un bastión militar de defensa, se convirtió en un tenebroso y lóbrego lugar utilizado como cárcel para presos políticos de infausta fama en todo el territorio español.
De la población que se encontraba en el penal en esa época, una gran parte eran gallegos, para hacernos una idea basten estos datos: 204 gallegos aparecen en la lista de los fugados, muertos en la fuga o en el Fuerte; Pontevedra es la provincia de donde procedían más fugados.
Tuve la inmensa fortuna de asistir el año pasado al 66 aniversario de esta gesta, invitado por el colectivo cultural Txinparta, quienes se han encargado de organizar desde hace ya varios años esta celebración, donde pude conocer a Félix Sierra quien en 1990 publico el libro “La fuga de San Cristóbal” y a Iñaki Alforja quien esta realizando un documental muy completo en torno a este hito histórico, y esto dio pie aparte de consolidar una calida amistad, a que colaborásemos todos para dar a conocer esta parte de la negra historia de nuestro pasado reciente, dando frutos para este nuevo aniversario en donde un nuevo libro de Félix Sierra vera la luz, con mas datos aportados en base a una investigación profunda, con mas y mejores testimonios, así como visión mas amplia de lo que realmente sucedió.
Nos acompañaron en esa ocasión, además de todos los integrantes del colectivo cultural Tximparta, Uxue Barkos diputada de Nafarroa Bai, Txentxo Jiménez de Aralar, Ion Erro cordinador general de IU, Jaime Iribarren e Iñaki Ekísoain de Batasuna así como Koldo Pla y Joseba Eceolaza de Batzarre. Junto a varios centenares de simpatizantes, familiares de presos así como cuatro supervivientes de aquella fuga, Félix Álvarez, Agapito Galindo, Santiago Robledo y Moisés Alonso.
Nos congregamos en la entrada del Fuerte de San Cristóbal, el cual se encontraba cerrado a cal y canto, a pesar de contar con el permiso correspondiente para la celebración signada por el Secretario General de la Delegación del Gobierno de Navarra, José Aureliano Martín Segura, sin embargo al parecer estos actos no son del gusto de muchos por lo que sin saber bien si era para nuestra seguridad o como figuras intimidatorias, apostaron un blindado con efectivos de la policía militar en la entrada para subir al monte Eskaba y un todo terreno de la
Guardia Civil en las inmediaciones del lugar donde se llevaría a cabo el acto de conmemoración.
Por lo mismo el Colectivo Txinparta mantiene una triple reivindicación ante estos aniversarios. La primera, es la exigencia del reconocimiento oficial de los presos perseguidos (tan solo consta un “pequeño” acuerdo de la junta de portavoces del Parlamento) por parte de la Cámara. En segundo lugar, reclaman el acceso a todos los archivos y datos para favorecer “la rehabilitación de la memoria de la guerra”. La tercera, según explico Koldo Pla, era la recuperación del Fuerte que pasa por la cesión de la propiedad del Ministerio de Defensa al Gobierno de Navarra y que se dedique un espacio del fuerte para la memoria histórica.
Pero al parecer, hasta este momento ninguna de esas reivindicaciones las cuales considero justas y necesarias, se ha podido lograr, pues al parecer hay quienes tienen la idea de que no es conveniente, el reabrir viejas heridas y revolver en la historia, debemos pasar pagina y mirar hacia el futuro. Se habla también de la libertad al acceso de la información, aun a pesar de que ya pasaron mas de cincuenta años y todos esos documentos deberían estar desclasificados, mas no es así, cualquier historiador o periodista que quiera hacerlo, tendrá que sortear muchas dificultades y ser visto por algunos funcionarios como engendros que tratan de romper la estabilidad alcanzada.