El debate sobre la convergencia del gallego y el portugués está abierto en Galicia, más en la era de Internet. “Necesitamos que o mundo administrativo, académico, social, económico e institucional avancen na práctica na dirección de asumir, con todas as cautelas e matices que se queiran, que o galego e o portugués son o mesmo idioma", propone con sensatez el dirigente del
BNG Francisco Rodríguez en un artículo que publica en
Xornal.com. "É conveniente -observa este profesor- a maior aproximación da normativa oficial á do portugués. Esta aproximación esixe compromisos, conivencias e recoñecemento por parte dos países lusófonos, a comezar por Portugal. Tanto como de información e comprensión por parte da sociedade galega". Para el secretario de Formación de la Ejecutiva del
BNG, "os obxectivos estratéxicos deben ser claros; as tácticas deben calibrarse, con debates serenos e propostas eficaces para avanzar...". No le falta razón.
La declaración de
Francisco Rodríguez coincide casi en el tiempo con el nacimiento de la Academia Galega da Língua Portuguesa (AGLP), creada con la vocación de concienciar a la sociedad del carácter lusófono del idioma gallego, al cual considera una forma de portugués. Según el presidente de la AGLP, José-Martinho Montero Santalha, en Galicia se habla un idioma que se le denomina gallego, pero que viene siendo una forma del portugués. Por las indicaciones de los lingüistas, lo denomina portugués de Galicia. Se recupera el movimiento reintegracionista del gallego, todo un homenaje al intelectual portugalego Ernesto Guerra da Cal y al intelectual Ricardo Carvalho Calero, estandarte del reintegracionismo lusista gallego y fundador honorífico de esta academia.
Los intelectuales afines a esta corriente alabaron las posibilidades de comunicación que ofrece la reintegración del gallego en el mundo lusófono en una sociedad globalizada y recalcaron que unidad no significa uniformidad, sino que los pueblos lusófonos son un conjunto de países con culturas diferentes unidos por un nexo idiomático común.
El secretario xeral de Relacións Institucionais,
Xoán Antón Pérez Lema, también destacó al respecto el cuerpo lingüístico común que supone la lusofonía como herramienta para comunicarse con cerca de 230 millones de hablantes en todo el mundo. En esta línea, Pérez Lema aseguró que Galicia no puede permitirse despreciar esta herramienta, que lo convertiría en el pequeño país de Europa con más posibilidades de relaciones internacionales y de comunicación. Así, apostó por trabajar en este sentido y acabar con el absurdo aislamiento de Galicia con respecto a la lusofonía. Se trata, sin duda, de un debate interesante, que si se afronta con serenidad y pragmatismo puede devengar buenos dividendos para el idioma propio de Galicia.